

La kombucha lleva más de 2.000 años formando parte de la cultura asiática y, en los últimos años, se ha convertido en una de las bebidas de bienestar más populares del mundo.
Tradicionalmente se obtiene mediante la fermentación del té con un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY), un proceso natural que da lugar a una bebida con un sabor ligeramente ácido y refrescante.
Su creciente popularidad se debe a que cada vez más personas buscan alternativas diferentes a los refrescos tradicionales y quieren incorporar pequeños hábitos de bienestar a su rutina diaria.
Sin embargo, la kombucha tradicional también tiene algunos inconvenientes: suele venderse refrigerada, ocupa espacio, pesa y no siempre resulta cómoda de transportar.

Y PROBABLEMENTE NO LO SABÍAS.
La primera kombucha pensada para seguir tu ritmo. KOMGO es kombucha en polvo: misma fermentación, mismos probióticos, pero en formato stick para llevar a cualquier parte.

Sin refrigeración. Sin peso. Sin volumen. Cabe en cualquier bolsillo, bolso o mochila.
Elaborada con el mismo proceso de fermentación SCOBY que la kombucha tradicional, con todos sus beneficios.
Un stick + 250 ml de agua fría o con hielo = 250 ml de kombucha lista para tomar.
Solo 15 kcal por preparación. Sin alcohol. Sin cafeína. Con extra de probióticos.





